lunes, 23 de enero de 2012

Estado del pabellón Real del Parque de María Luisa.


Unos de los edificios componentes de la Plaza de América del Parque de María Luisa, es el Pabellón Real. Actualmente acoge la sede U.P.E (UNIDAD DE PROMOCIÓN DE EMPLEO). La fachada del edificio por el deterioro del tiempo y las contingencias naturales, estas muy deterioradas. El tránsito de las palomas, grafitis y la despreocupación de las administraciones han olvidado su mantenimiento. Quisiéramos recordar la normativa aprobada por el Ayuntamiento y la Junta de Andalucía para la protección del patrimonio y la convivencia. Estimulando cumplimiento de su propia legislación, aprobada en los distintos plenos. Sabemos de la reducción de gastos por la época actual, comprendiendo la situación. No debemos olvidarnos de proyectos arquitectónicos faraónicos de esta Ciudad que ha provocado el descuido y el olvido en los presupuestos de los edificios históricos.


Legislación Andaluza.

La Ley 14/2007, de 26 de noviembre, del Patrimonio Histórico de Andalucía,recoge en su artículo 4.1. el deber de colaboración entre las Administraciones Públicas para la defensa, conservación, fomento y difusión del Patrimonio Histórico, mediante relaciones recíprocas de plena comunicación, cooperación y asistencia mutua.





ORDENANZA MUNICIPAL DE MEDIDAS PARA EL FOMENTO Y GARANTÍA DE LA CONVIVENCIA CIUDADANA EN LOS ESPACIOS PÚBLICOS DE SEVILLA.

Fecha de aprobación definitiva por el Pleno: 20 de junio de 2008.
Publicada en el BOP de la Provincia num. 166 de 18 de julio de 2008.



Se contemplan así mismo referencias a las agresiones a la dignidad de las personas, la degradación visual del entorno urbano (tanto por graffitis, pintadas y otras expresiones gráficas como por ancartas, carteles y pegatinas), el uso inadecuado del mobiliario de juegos en el espacio público, otros usos del mismo, la realización de necesidades fisiológicas en la vía pública, el consumo de bebidas alcohólicas, las actividades y prestación de servicios no autorizados, el uso impropio e inadecuado del espacio público y su deterioro y degradación, las actitudes vandálicas y sus agresiones al mobiliario urbano, y el resto de conductas perturbadoras de la convivencia ciudadana (zonas naturales y espacios verdes y contaminación acústica).